El Peregrino

Durante la

miércoles, 11 de enero de 2012

El cubo del imaginario

Desperté rodeado de blanco, blanco arriba, blanco abajo y en todo mi alrededor, no había nada, aunque de la nada empezó a surgir todo, un todo que se transformaría en el universo dentro del cuál me encontraba inmerso.
Estaba acostado, bueno, siendo sinceros recargado, recargado sobre una forma sin silueta que no alcanzaba a explicarme a que naturaleza pertenecería, aunque de a poco fue diluyéndose, diluyéndose como las lágrimas de una mujer que sonríe, como se diluye el tiempo entre nuestras manos, de esa manera se fue diluyendo aquella forma hasta alcanzar tonos ocres y negros, entonces me percaté de su textura, rugosa y dura, y sin embargo con un brillo singular, como aquél que presentan las viscosidades con las que se suelen expresarse aquellos que  son sensibles. Podría decirse que era un árbol, seco y brillante, pero al fin un árbol, apenas y distinguía una pequeña figura sobre alguna de las ramas, asemejaba a una mancha caída, no, era un cuervo mudo que no alcanzaba a graznar a través de ese aire aceitoso que se respiraba por todo el lugar.
Para mi sorpresa, de igual manera que el árbol descubrí el suelo sobre el cuál estaba, había tierra y un plantío enorme de mazorcas, tan grande que mi vista no daba cuenta de su final, este al igual que el árbol estaba seco y listo para ser tumbado y quemado, sin embargo había algo curioso entre las mazorcas, el suelo y el árbol, todos parecían hechos del mismo material, una extraña resina que olía a aceite y muy probablemente no fuera plástico.
Poco más tarde apareció ante mí un cielo completamente nublado, a juzgar por como se veía el lugar y la iluminación podría apostar que se trataba de un frío día de otoño, aunque curiosamente la temperatura no fuera del todo fría, aunque en cierta forma el ambiente si lo era, en especial por la última figura en aparecer, no me sobresaltó dado que formaba parte del entorno, aunque me intrigaba tanto su existencia como su ser; ante mí había en un pequeño camino de tierra, seguramente gastado por el paso de carretas y carromatos los cuales nunca vi pasar, ante ese pequeño camino había un inmenso cubo blanco, no alcanzaba a juzgar bien si se trataba de un cubo de metal o granito, al tocarlo presentaba la misma textura que el árbol, las mazorcas e incluso el cielo, todo esto me resultó en absoluto intrigante, en especial al ver que el dichoso cubo parecía desvanecerse hacia su centro, mostrándose vacío y transparente en su interior, solamente se veían las aristas y los bordes enmarcados contra el cielo y el suelo, pero sus caras se desvanecían como se desvanece el vaho en los vidrios y espejos.
Más que el cubo y su existencia lo que me intrigaba era la dichosa substancia de la cuál estaba hecho todo, inclusive llegue a pensar que también formara parte de dicho universo y por tanto fuera constituido de esa materia aceitosa, sin embargo después de examinarme descubrí que no, de hecho mis presencia dentro de ese universo era efímera, así como las ideas y los sueños lo son en la mente de los hombres, yo parecía ser el sueño de este universo dentro del que estaba inmerso, un universo carente de profundidad, un universo estático, donde el viento pareciera soplar pero solo mantiene a cientos de hojas estáticas flotando en el firmamento, un cuervo que pareciera tener vida pero vive en un constante presente donde no alcanza a terminar su graznido mudo, y, un universo donde existe un cubo que se desvanece hacía su interior y cuyo material de formación me es difícil expresar, e incluso resulta no saltar a la vista común dado que se acopla perfectamente al universo al que él pertenece.
Mis pies y la intriga me obligaron finalmente a pararme, necesitaba explorar dicho universo y descubrir que se escondía tras el material viscoso que enmarcaba todo el universo, grande fue mi sorpresa y fui presa del espanto al descubrir que detrás de ese material viscoso que era la esencia de todas las cosas no había nada, debajo de todo el material que daba existencia al cubo a las mazorcas, al cuervo y al árbol había nada, una nada áspera, áspera y blanca, de un blanco sumamente luminoso y puro, -quizás sea el cielo- pensé para mis adentros mientras esperaba la llegada de Dios o algún santo que viniera a rendirme cuentas de mi vida.
En ese momento toqué la nada, y la nada me tocó, su aspereza asemejaba un patrón de cuadros, y pude ver dentro de cada uno cientos de filamentos entrelazados, me alejé un poco para poder apreciar aquél diseño que me era a todas luces inusual, entonces descubrí... aquél patrón sobre el cuál existe el universo del cubo, el árbol y las mazorcas es un velo firmemente tensado por alguna concepción mayor a mí propia pensar; entonces lleno de emoción, emoción como la de un científico que acaba de descubrir una ley corrí hasta ese universo de aromas aceitosos y formas brillantes, y acercándome con delicadeza a cada ser me dí cuenta de cuál era la materia que les daba vida, una materia cuya esencia es de un fuerte hedor, una esencia no natural sino transformada.
Corría el año de 1967, precisaremos la fecha al 15 de abril de 1967, Rene Magritte, pintor surrealista belga lleva treinta años de vida tranquila en Bruselas luego de su huida de París evitando el ambiente polémico que en ese entonces existía. Magritte, ya viejo y tranquilo decide pintar el que sería su último cuadro, un arduo trabajo y lleno de oscuridad a diferencia de sus obras comunes, quizás retomando elementos del pasado, el recuerdo de su madre suicida y su amiga del cementerio. 
Vemos entonces a Magritte pensando en su cuadro, un cuadro frío y sombrío, donde la realidad y la ficción se dieran la mano en un realismo mágico que tanto lo caracterizó.
Magritte trabajó en su cuadro durante cuatro meses, sin embargo por extrañas causas este nunca salió a la luz, inclusive después de su muerte en agosto del mismo año.
Algunos dicen que fue robado, otros que el mismo Magritte desesperado ante la fuerza de su obra la prendió fuego poco después de consumarla; nadie sabe la realidad, solo se sabe que murió poco después de su creación. Del dichoso cuadro nada se sabe, mucho menos su contenido y su ejecución, solo algunos dicen saber de él, muy pocos, dicen que tenía un título, y ese era "El cubo del imaginario"

viernes, 6 de enero de 2012

Empezando de nuevo

Comienza un año nuevo, lleno de vida y color, para algunos está la premisa maya que parece el cuervo de Allan Poe, sin embargo este año pinta con gran alegría y luz a su alrededor, aún estando lejos de mis tierras puedo sentir mucha alegría de una forma inexplicable. Es curioso como mucha gente ve los inicios de los años de esta manera, y sin embargo pasan un par de días y la vida vuelve a ser tan rutinaria como el anterior y el pasado. Avocando a esto podemos ver como la vida se escurre como agua en nuestras manos ¿que podemos hacer? no podemos contenerla, pero podemos dejarla ir... ¿Suena irónico no? queremos conservarla vida y la dejamos ir. Pero lo que le da congruencia a esto es cómo la dejamos ir, si dejamos que se vaya siempre igual, bañados en rutinas y expectativas, o la dejamos ir con emociones, con momentos, con alegrías y tristezas que nos marquen, que nos hieran en lo más hondo dejándonos sentir que estamos vivos y que somos vulnerables, que tenemos un corazón y que ese corazón nos hace vivir día a día un presente que es lo más hermoso que poseemos.
Mis palabras suenan como auto ayuda, claro, cuantas veces hemos escuchado palabras como las mías, las hemos visto en libros, escaparates y cientos de lugares, lo chistoso es que jamás les hacemos caso, y perdemos oportunidades que podrían hacernos mejorar tanto como personas como en cualquier ámbito.
El año pasado se fue volando, para muchos ni lo habremos sentido, solo espero que este año que nace sea aún más rápido, que sea veloz como la gacela, porque solo así significará que vivimos cada instante y que la vida duró como una cerilla encendida, que aunque corta sirvió para dar luz a cientos de estrellas.
Un año veloz, es todo lo que deseo

domingo, 18 de diciembre de 2011

Viajes















viernes, 9 de diciembre de 2011

Vida


Confusión dadaista de aquellos que discretos y silenciosos dominaron desde distantes tiempos, dilema de pensamiento. Donde no hay noche ni dia, donde no hay donde ir ni deseo de ir a algún lugar, donde no hay deseo, no hay distancia, no hay.
¿Donde ir? la carcel puede ser tan pequeña o grande como se desee.
Sobre el pálido cielo y bañado de un suave resplandor se recortan nuestras siluetas, suave espuma de saladas olas. Y nos paramos en la costa solo para escuchar el susurro de los caracoles,no había nada, nuestras huellas se las llevó el mar, nuestras voces el viento y sin embargo no importaba, estabamos juntos.

No hay y sin embargo seguimos buscando, porque en algún momento habrá ¿seguro? no sé. No sé ni me intereza, no hay a donde ir ni a donde llegar, solo hay que ir.
¡Oh confusión! ¡Oh Dadaismo! ¿que has hecho de mi existir? soy eterno en palabras pero insignicante como el polvo, mínimo como la arena y efímero como el zéfiro.
¡Oh Locura! madre de mis confrontamientos, día a día me enfrento hundido en tí y solo en tí he encontrado quien soy.
¡Oh Dadaismo! empecé amandote y ahora te odio con el corazón, ¿es que acasó es cierto? todo el mundo hundido en un sin razón, un caos desesperante donde no existe el mañana ni el hoy.
¡Oh Dadaísmo! sigo amandote, porque tampoco tengo sentido ni razón. Quiero ser distinto, no ser un vacio en el destino, pero me has enseñado algo, no hay camino, no hay receta, ni hay cometido.
En mi bolsa no se encuentran mis recuerdos, mis huellas las ha borrado el viento, mis amigos y conocidos corren la suerte de su destino, mi cuaderno no porta mi palabras y mi cuerpo no habita mi alma. Pareciera una muerte sentenciada, inminente ante mis ruegos y palabras, y a veces, hasta burlona. ¿De que lloras?¿A que le temes? Nada eres y en nada te convertiras, ¿crees que puedes montar el zéfiro, desafiar el silencio y cantar con los coros de la noche? ¿crees saber de la nada y del todo como creador y señor de lo existente e inexsistente? no, no conoces de la nada y el todo, tienes noción de la creació por tus pensamientos, pero ¿acaso tus pensamientos son verdaderamente tuyos?, ¿acaso te crees capaz de mantenerte eterno e inmrtalizado en palabras? ¿capaz de algo memorable que muestre tu valia?¿con que sentido? mucha gente vive y muere sin trascender en su vida, y sin embargo encuentran un sentido ¿porqué tu sentido sería entonces trascender por entre los demás?
No, no hay, no hay ni habrá, ¿porqué? porque nunca hubo.
Camino a travez de una esprial donde se confunden árboles negros y fondos de colores, no sé a donde voy y pareciera no importarme, busco sostenerme como quien se aferra a vivir, y lucho,y me aferro, me aferro  y me retuerzo en el camino, pero todo pareciera desvanacerse en el aire silenciosamente y sin que lo perciba, es un avanzar constante donde no puedo volver atras ni empezar de nuevo tengo que seguir y no se si quiero debo detenerme pero no puedo es algo que no se detiene que es constante y me mueve zacudiendome cada vez más y más y más y más y más y más y no se detiene y vá cada vez más rápido y más rápido y ya ni puedo ver atras porque no reconozco nada y estoy siendo impulsado por una fuerza que desconozco y que solo sigue y sigue y no se detiene y quisiera que se detuviera pero ¿qué sentido tendría? a fin de cuentas no tengo motivos para quedarme y tampoco para que siga es dificil expresarlo porque no lo entiendo es algo que sucede y que dicen en un momento acaba pero solo quiero detenerlo un poco y entender un poco mas.
Aunque a veces, solo a veces.
Muy pocas veces, quizas no tenga una explicación, no tenga un ¿porqué? y entonces sea simplemente... un es.
No, no hay y que bello que no haya, eso refleja que quizás debiera haber, pero ¿porqué? ¿que sentido tendría? jaj, sentido algo perdido desde hace mucho tiempo, no sé si me alegre ello o si me disguste pero de cualquier manera es algo latente, ¡Oh maldito Dadaismo! que reinas como tirano en tierra oprimida, que das vida y muerte, muchos siguen sin entenderte ¿no puedes compadecerte un poco de ellos?¿ no podrías mostrar un poco de sentido aunque sea aparente?.
-De hecho lo hago, algunos creen tener sentido, otros, simplemente se lo dan.
La realidad es que no hay sentido, no hay ni hay un porque habría, solo es la existencia y el caos. ¿Porqué te preocupa tanto? siempre fué así, eso no quita que esté todo conectado, que no pueda haber algo que rige todo, pero ese todo y esa ciencia nos es vedada-
Todo está conectado, todo, todo lo pensado y todo lo que existe, todo lo que fue y todo lo que sera, todo en su totalidad, tanto que ni siquera se puede contar, tanto que ni se puede imaginar, todo como un latido, latido de cientos de corazones, todos latiendo como uno, cientos de corazones en un corazón, todos haciendo un todo, una totalidad caotica organizada bajo el mismo ritmo.
Carpe Diem
Carpe Diem
Carpe Diem
Carpe Diem
Carpe Diem
Carpe Diem
CCarpe DDiemm
CCarrpe DDiemm
CCarrpe DDiemm
CCarrpe DDiemm
Una flor que florece en el campo, solo lo hace por haber caido allí, no hay mano ni ser que la plante y sin embargo ha de crecer allí, ha de tener la oportunidad que otras no tendrán, solo por estar allí, por ser lo que es en el momento que es, por estar allí, no podrá esperar mayor razón, porque no la hay, tampoco la deseará por ser lo que es donde tiene que ser, solo por estar allí.
Carpe Diem
Carpe Diem
Carpe Diem
La espiral sigue, sigue avanzando y no alcanzo a ver final del camino, no quiero ni entiendo porque verlo, estoy aquí, en este momento, soy el que soy, en este momento, cada giro desesperante se transforma en una caricia suave y sincera como la sonrisa de una niña sonrisa que ilumina el alma y trae paz paz y tranquilidad bajo el ritmo de cientos de corazones que laten como uno en un descompas caótico pero que encierra dentro un hermsos ritmo lleno de pasión y desenfreno de paz y amor paz que llega con la estabilidad de saber que todo es inestable que cada momento es el último y que no hay más sentido que el ser.
Nací polvo y en polvo me convertiré,soy insignificante ante la inmensidad del universo y ello no me inmuta, mi voz se la llevará el viento y seré un recuerdo más guardado en el olvido, pero soy quien soy y estoy en donde debo estar ¿qué más puedo desear? ¿qué puede ser más bello que el sentido de un sin sentido?¿que puede tener más orden que el caos conectado?
¿La casualidad? Sigo en duda si existe, todo es casualidad, todo es orden y todo está conectado, es el gran misterio que se revela en plenitud y sigue sin entenderse porque los ojos del hombvre están vedados para el entendimiento.
Vida.
Deseo inagotable del delirio sincero, placer y dulzura, sencilla pasión silbante zéfiro de luz.
Lirios flotantes sobre brizas del pasado, pasado y presente, lirios y lotos entre los restos de la temporalidad.
El hombre es temporal, la vida es temporal, el tiempo es temporal, todo es temporal, excepto la eternidad que es presente, ella es la única que conoce cada uno de los latidos de este corazón, nosotros no alcanzamos a vivir ni en el espacio de un latido y sin embargo nos creemos importantes y dignos de un sentido.

martes, 29 de noviembre de 2011

Jazz

Noche.
Noche estrellada, noche estrellada macabra sombra de difusa esperanza.
¿Porqué será? Siempre es iguál.
Noche sin final, noche llena de chasquidos chasquidos de luces chorreantes crespados resplandores quebrados albores de un ente inmaterial.
Sueño hecho realidad, realidad hecha sueño, conviven ángeles y demonios entre luces y silencios.
Siempre es así, primera pero no última anhelo de desesperación.
Si, es así, como fluyen las aguas de los rios y los trinos de los pajaros vespertinos
Si, es así, fácil y sencillo. No tiene costo ni sentido.
Noche, noche negra, dama oscura amada por muchos y gozada por pocos, eres tu reina de todo y todos, musa madre de las artes y las ciencias, musa entre las musas, triste rostro muestras pálido rostro de luna.
¡Oh madre nocturna! tuyo es el vestido de estrellas y sombras, tuyo es el silencio de las palabras
¡Oh inspiración pura! de cientos de poetas su mayor locura.
Noche tras noche su inspiración los lleva. Ardiente insomio del eco de voces silenciosas, eco que resuena en las paredes de la mente vacia y hace del tonto poeta y del poeta cantor.
Ardiente insomio, dosis furiosa de aquellos que no conocen el sol.
Siempre es así, un eco profundo dentro de las cavidades del silencio, un eco que alude y golpea, un grito silencioso que corroe entre huesos y viceras.
No es la noche.
Es la esencia de la noche.
Jazz para el fin

lunes, 14 de noviembre de 2011

El legado del hombre atómico: El niño nuclear

Ahora he abierto los ojos, al igual que Juan en su celda de Patmos he prescenciado los destellos de nuestra actualidad: H R Giger, un gran pintor de nuestra época tiene un pequeño texto en el cuál habla acerca de un futuro incierto con un personaje que cambiaría por completo nuestra época, este pequeño es, sin duda El niño atómico.
Sin embargo pasaron los años, y este niño creció, creció y tuvo hijos y sus hijos, niños fueron destinados a vivir y disfrutar de los efectos de tantos años de lucha y revolución; sin embargo encontramos que la guerra que pelearon nuestros padres termino debastando mas el mundo en vez de hacerle mejorar, encontramos lo que somos...
Somos los restos de un muro caído, de una revolución perdida, somos el eco de miles de gritos del pasado, de placeres y emociones secretas.
Somos eco, somos ruina, y sobre la ruina nos levantamos, como miserables, como mendigos, como hijos de cientos de caídos...
Somos los niños nucleares hijos del hombre atómico.
Nuestra voz no es más que el eco abandonado tras las frías calles donde detonaron las bombas ideales de nuestros padres, nuestra vida es un reflejo aparente del sueño que ellos buscaron para nosotros.
Cualquiera podría juzgar con esperanza que entonces nosotros seríamos la voz amplificada de nuestros propios padres, sin embargo son muy pocos los gritos, el silencio irrumpe en nuestras almas y a nuestros alrededores, la mayoría de nuestras voces se ha apagado, víctima de los androides que cuelgan de nuestras manos y se conectan a nuestra mente, víctima de una conección que desconecta, una mentalidad invisible que elimina el funcionamiento de nuestras neuronas colapsando toda clase de pensamiento.
Somos seres encadenados, cuya voluntad ha sido eliminada y avanzamos hacia la vida inminente de forma que nuestra muerte permanece y vivimos en estado vegetal.
Abyecciones crecen a nuestro alrededor, fruto de las explosiones de potencial y derroche, sin embargo estamos rodeados de ruinas y polvo, polvo que nos cubre, polvo en el cuál nos convertiremos.
Somos los hijos del hombre atómico, muy pocos heredamos su voz, y muchos menos su vitalidad, nos conocen por arrastrarnos ante la frenesí del hoy, por no conocer más allá de los confines de nuestros cuerpos y por estar formados y no creados, somos los hijos del hombre atómico, raza desterrada para la destrucción, somos la peor lacra de todos los tiempos y sobre nuestros hombros cuelgan letreros, letreros que indican el fin del mundo esta en curso.
Somos los hijos del hombre atómico, sobre nuestros ojos yace la desolación de nuestros tiempos, yace la simplicidad de las miradas que no reflejan más allá de lo que se puede ver, que no son más que una mirada de un ser inexsitente y cuya inexsistencia le da vida.
Somos jóvenes, y sin embargo vemos la destrucción con ojos de cariño, somos inocentes y sin embargo aprendimos a matar almas apenas salimos de las entrañas de nuestras madres, no conocemos belleza ni nuestros ojos han visto resplandor alguno, entre la oscuridad reptamos hijos de la mas infame calaña, y si esto no fuera suficiente he de deciros que no nos interesa, no deseamos nada distinto.
Si, somos desgraciados y miserables, somos miserables y desgraciados, nuestra vida se ha marcado por el peso de los artilugios que cargamos, no hay espacio en nuestro cuerpo para un alma o algún intento de pureza, somos seres mecánicos, cómo si fuera parte del ciclo nacemos, crecemos, nos reproducimos y morimos sin dejar nada importante a nuestro paso, no nos interesa, y a los pocos que les interesa mueren ante la frialdad del resto.
No hay emociones ni sentimientos en este mundo, no esperen nada nuevo.
Somos muchos sin hacer nada
no creemos ni creeremos en nada
somos hijos del hombre atómico,
somos los niños nucleares

jueves, 13 de octubre de 2011

¿Para qué escribimos?

"Tus letras enganchan..." me dijo alguien, ¿cómo puede un sin número de letras y palabras repetidas causar un sentimiento? ¿en que momento se rompe la barrera entre el pensamiento y lo escrito? más sencillo ¿cómo pueden las letras y todo su contenido abstracto enganchar a un ente humano física y mentalmente?
A muchos les gusta escribir, a otros leer, pero la pregunta escencial es el porqué hacemos esto, ¿porqué nos esmeramos en que se entiendan las ideas, que estas no se pierdan en el tiempo y la existencia?, ¿será que acaso es una forma de inmortalizarnos?, perdemos la condición human para convertirnos en una idea, un concepto, toda una mentalidad que alguna vez gobernó un cuerpo y que ahora está abierta para ser examinada y descubierta por todos aquellos que se animen a buscarla.
¿Porqué escribimos? seamos sinceros, no creo que nadie escriba porque sí, siempre hay un porqué, aún el no tener un porque es una razón para hacerlo, el impulso, el sentimiento, el querer causar una impresión, el darle algo nuevo a alguien, el criticar y ser criticado, siempre hay una razón.
Mucha gente alaba la sensibilidad y delicadeza (o crudeza) con la que se escribe, pero al final uno no escribe para los demás, escribe para sí mismo, escribe para ver sus pensamientos proyectados en palabras y conceptos
aun cuando estos carezcan de sentido y/o coherencia.
Puede ser que haya quién dice que escribe para los demás, pero ¿de verdad nos importa lo que los demás vayan a decir? ¿de verdad queremos que otros sepan lo que pensamos? Si y no, si porque en cierta manera al publicar algo (por el medio que sea) uno está permitiendo al resto de la humanidad tener acceso a sus pensamientos y opiniones, de lo contrario escribiría en un diario o no lo haría, pero si uno se impulsa a hacer y crear es porque tiene una necesidad, muchas veces la de ser escuchado; y no, porque al final de cuentas el verdadero escritor escribe por las ideas que tiene, escribe por sus ideales y creencias y el mundo puede decir misa a su alrededor. Eso es escribir, por eso es que es una arte, (ars = acto) porque es un impulso creado por una necesidad, quién no tiene necesidades no escribe, en cierta forma quién no tiene arte está muerto.
 Es el arte y solo por el hecho de ser arte lo que le da vida al humano aun años después de su muerte corporal, el arte en cierta forma se convierte en impulso y motor de todas nuestras pasiones, de todos nuestros conocimientos y secretos más oscuros, es por eso que cada forma de escribir es diferente y debe ser descubierta, porque cada palabra y cada frase aunque sea repetida se escucha distinto con la voz de las distintas personas.
Uno escribe porque quiere...
No, uno escribe porque necesita

viernes, 7 de octubre de 2011

Reflexión entorno a la isla...

¿Alguién leyó (o vio la película de "El señor de las moscas"?
Mi cuestionamiento es el siguiente, uno lee (o en mi caso ve la película) de esta obra y se impacta ante el deformamiento de la mente humana, ante su mezquinidad y la facilidad en que se cae en el homicidio y la extinción; es bueno poder analizar eso, pero es curioso como escuchamos noticias de muertos, asesinados, violentados y mutilados y nos parece algo común, vivimos en una sociedad que mantiene muertos en vida a casi toda la población y a nadie le parece importar, están los que luchan por sobrevivir a costa de lo que sea, y los que buscan hacer lo correcto aun cuando eso implique el sacrificar ciertas cosas o sacrificarnos a nosotros mismo.
Este tipo de actitudes de búsqueda de algo mejor para todos que la simple sobrevivencia es el que ha desarrollado que el hombre se vuelva más humano dejando de lado el ser un simple animal, sin embargo también este tipo de actitudes lo han segregado de la sociedad causando su destrucción. La sensibilidad, la delicadeza y la piedad han sido sentimientos que, junto con el amor han sido rechazados dado que nos hacen blandos y frágiles hacia los demás, por lo tanto suceptibles, y ante dicha suceptibilidad surge el deseo de destrozar al otro por el simple hecho de ser carne de cañón ante ciertas circunstancias. Ante esta situación declaro abiertamente que yo moriría dentro de la isla, moriría porque nunca fui bueno peleando, porque discutir es un arte que me costó desarrollar, porque el preocuparme por los otros, ser compasivo e inocente siempre fue mi pecado, porque me es difícil ser malicioso y adaptarme a una sociedad como esta, porque he encontrado en los hippies, el rock y el punk un escape para mi desesperación, para mi muerte en vida y para darle sentido a lo que implica vivir en una sociedad que parece querer devorar todo a su paso, y que con seguridad lo haría de no ser por los pocos que se animan a poner un grito en el cielo a nombre de la humanidad.

lunes, 26 de septiembre de 2011

Sobre el vacío y la nada

Hoy escribo sobre el vacío,
sobre el vacío al cuál me lance de una manera imperceptible, quizás tanto como un sueño, pero desperté y descubrí que no era el mismo.
Al igual que después de mucho pintar uno descubre que siempre son los mismos colores,
o que al escribir uno descubre que repite siempre las mismas letras,
al igual que uno se levanta siempre por las mañanas de la misma cama y en el mismo lugar,
de esa manera me encontré hundido.
Se que he de levantarme como innumerables veces lo hice, por lo pronto necesito acabar, arrancar todas mis plumas viejas y mis garras para poder emprender de vuelta el vuelo renovado por nuevas letras y nuevos colores.
Escribo sobre el no saber escribir, sobre el querer gritar con todas las fuerzas solo para soltar los mismos gemidos cuando se busca algo nuevo.
Escribo por escribir, por impulso natural que le da un sentido allá donde parece no existir el sentido,
donde el dolor desaparece y la vida parece completa aún cuando sea solo una ilusión. Allá donde sueño y realidad se funden y se pierde la noción de ambos. Mi oscura guarida, mi secreto más celoso, mi deseo más profundo y mi pasión más pura.
Escribo para todos y para nadie,
escribo por escribir, dejo que mis palabras fluyan, sin importar a donde me lleven, al final han de cansarse y llegar a algún lugar, ¿siempre hay a donde llegar no?
No, mis palabras van sin rumbo ni destino, mi vida gira alrededor de este dilema, encontrar toda la belleza y desear más, encontrar el orden y querer reconstruirlo, cargar con el pasado y querer olvidarlo para empezar de vuelta, ir sin rumbo ni destino, solo buscando una razón que valga seguir, rodeado de opiniones la realidad se vuelve ambigua y el sentido pierde piso.
No se puede volver a lo que se era, ni se puede desear hacerlo, no se puede volver a avanzar por donde ya se piso, mirar adelante implica valentía, valentía como lanzarse al vacío.
El vacío es inspiración, y también es monotonía, lo que ayer nos resulta monótono hoy nos es maravilloso y novedoso, pero al final de cuentas es lo mismo de siempre.
¿Será ese el destino? ¿Renovarse y transformarse sabiendo que al final uno sigue siendo lo mismo que fue ayer y buscando ser el cambio de mañana?
El silencio y la soledad matan al hombre, pero también lo instruyen; como soldado que se entrena en el cuartel así al hombre que vive en soledad y silencio se entrena en la reflexión y contemplación, en la nada y el todo, porque todo entra dentro de la nada y es lo que nos enseña como lo mundano puede ser maravilloso y lo increíble puede ser simple, como la sobriedad y la belleza nacen de la sencillez y la humildad.
Silencio,
Soledad,
Paz,
Y sin embargo algo motiva al ser a moverse y seguir luchando aun cuando parece que se ha perdido la batalla contra el mundo.
Escribo sobre todo y sobre la nada, sobre la luz y la oscuridad, escribo sin tema ni idea, sin inspiración y por inercia.
Escribo sobre la nada y el vacío

miércoles, 14 de septiembre de 2011

¿Cuanto vale un Centenario?

Paso, paso.
Una voz llamaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa
tres más tres más tres más tres máááááááás.
Tuerzo el cuello
está chueco.
tres con cincuenta.
Paso, paso, paso
siento y recargo.
Un fondo de piedras podridas parece pegar y caer...
golpea,
golpea,
grita y patea,
golpea,
golpea,
golpea grita y patea,
mente abyecta,
mente pendeja,
puta pendeja,
golpea,
golpea,
golpea,
parece rápido y se revuelve entre vertiginosos azotes de colérica índole chocando chocando chocando pero a pasos trabados y saltos abyectos con chirridos vertiginosos de asquerosa estirpe y tropezante movimiento.
golpea,
golpea,
golpea grita y patea,
¡PENDEJA!,
¡WHAT
WHAT
WHAT A FUCK!
Frambuesas y fresas tomando té toquen las trompetas,
bamboleandose vienen y van
frambuesas y fresas que empiece ya.
firmaré mis letras.
con un marcador tus tetas,
como todo buen caballero,de campo.
Frambuesa.
Chorrearé en grasa.
Con el pene a ver que pasa,
compensaré tus placeres.
Con engaño.
Frambuesa.
Como banda canto.
Con la mota y chela en alto,
Con una AK-47.
En mano.
Fresa,
frambuesa
¡WHAT A FUCK!
¡ALTO!
Avanza pesado.
Se arrastra apretado.
Parece una chispa que se sacude rugiendo roca volcánica parece que se detiene y ruge y muerde roca raspada contra el pavimento.
¡ALTO!
ALTO
ALTO
Avanza pesado,
estoy apretado,
y me pregunto ¿cuanto vale un centenario?
y me pregunto ¿cuanto vale un centenario?
¿cuanto vale un centenario?.
 Finalmente
paz y descanso...
Paso,
Paso,
Paso,
paso pesadamente pasado,
paseante popular para paradas perplejas.
Choca puerta y paso...
He llegado a casa